Comas que sobran, comas que faltan (2)


En una entrada anterior hablábamos sobre los errores más llamativos en el uso de la coma, tanto por su ausencia unas veces como por su presencia inadecuada otras. Veremos ahora algunos casos más que merece la pena considerar.

A) La coma en las oraciones de relativo explicativas y en las especificativas

Que haya o no comas puede variar sustancialmente el significado de una oración de relativo. Véase, por ejemplo, la diferencia entre estas dos frases:

Las jugadoras que no han sido seleccionadas están muy enfadadas
Las jugadoras, que no han sido seleccionadas, están muy enfadadas

En la primera frase, la oración de relativo es especificativa y se refiere solo a un grupo de jugadoras, mientras que en la segunda lo hace a todas las jugadoras: tiene carácter explicativo y podría sustituirse por una causal: Las jugadoras están muy enfadadas porque no han sido seleccionadas.

-En el texto siguiente, encontramos un caso claro de una coma desplazada. La oración de relativo que quedaron con apenas algunos de sus muros en pie es explicativa y debe ir entre comas. Pero nunca puede ir la coma tras el que. Esa coma, además, está separando el sujeto, que, del verbo, quedaron.

Una redacción más correcta sería esta: Durante el ataque incendiaron las instalaciones, que quedaron con apenas alguno de sus muros en pie, y sus más de quinientos habitantes y trabajadores fueron muertos o huyeron. Incluso sería preferible evitar la coordinación copulativa y echar mano del punto o del punto y coma: …en pie; sus más de quinientos habitantes y trabajadores fueron muertos o huyeron.

-En este otro texto, ocurre lo contrario que en el anterior: una oración de relativo claramente especificativa está entre comas. De mantener esta redacción, estaríamos dando a entender que no hay más que una ambulancia medicalizada, lo cual no es cierto.

La redacción correcta sería esta: Sin embargo, los técnicos de la ambulancia medicalizada que se acercó hasta el lugar verificaron que en la vivienda había una contaminación elevada de CO.

B) El uso de la coma ante y
Hay quienes dicen que nunca debe figurar una coma ante la conjunción copulativa y. De hecho, a veces se emplea mal, como ocurre en el texto siguiente:

La coma situada entre localidad y la conjunción y sobra. Es probable que quien ha escrito el texto tuviera la sensación de que la frase era muy larga y sintiera la necesidad de colocar una coma en el lugar en el que, razonablemente, el lector hace un pequeño descanso. Sin embargo, esa coma es errónea. La conjunción y une dos elementos idénticos, dos oraciones copulativas: que no recorte y que apueste por este programa.

Ahora bien, hay otros casos en los que el uso de la coma ante y es obligatorio o recomendable:

En los incisos: Tiene varios hijos y, por muy extraño que parezca, saca tiempo para todo.
En aquellos casos en que, aun siendo formalmente dos coordinadas copulativas, la conjunción y funciona en realidad como un nexo adversativo o de otro tipo: Estaba teniendo muchos problemas con la compra de aquella casa, y decidió dejarlo para otro momento (así que, y por ello…).
Cuando la segunda coordinada unida por y aporta precisiones o ampliaciones a lo dicho por la primera, más que una acción distinta. Véase la diferencia entre estos dos enunciados:

–Ha tenido un mal día: le han comunicado que debe 30 000 euros y le han abollado el coche (dos acciones distintas, unidas por la conjunción y).
–Ha tenido un mal día: le han comunicado que debe 30 000 euros, y encima los tiene que pagar con recargo (la segunda copulativa añade una precisión con respecto a la primera).

C) Algunos casos más de puntuación defectuosa

-En el siguiente texto observamos el error consistente en colocar una coma después de la conjunción pero.

Lo correcto habría sido lo siguiente: Aún somos pocos, pero confío en que cada vez seremos más en todas las partes del mundo.

Es probable que el autor haya aplicado aquí la regla correspondiente a sin embargo. Pero y sin embargo son conjunciones adversativas, pero no se utilizan del mismo modo, no son intercambiables. Sin embargo funciona habitualmente como un nexo supraoracional, suele utilizarse tras un punto o punto y coma y debe ir seguida de una coma. En este caso, la frase habría quedado así: Aún somos pocos. Sin embargo, confío en que cada vez seremos más en todas las partes del mundo.

-Ahora vamos a ver dos errores claros de puntuación:

Por una parte, el punto colocado entre extranjeros y ya que debería ser sustituido por una coma: el segmento encabezado por ya que no es una oración independiente, sino una subordinada causal.

Por otra, sobra la coma colocada tras ya que. Es cierto que con estas modificaciones el resultado sería una frase muy larga, de 60 palabras. Pero podríamos solucionar el problema manteniendo un punto y eliminando la conjunción ya que. El resultado sería claro:

La feria medieval de los Tres Burgos, que forma parte de las actividades programadas con motivo del Privilegio de la Unión, comenzó ayer con 120 puestos y una gran afluencia de visitantes autóctonos y extranjeros. Entre ellos hubo muchos turistas que, aprovechando su estancia en la capital navarra, se animaron a probar y comprar productos artesanos.

-Para terminar, volvemos a encontrar un uso muy forzado del punto (entre edad y un hecho):

En realidad, el segmento encabezado por un hecho es una especie de aposición explicativa con respecto a la información anterior, la referida a la desaparición de la mujer y seis hijos menores de edad. Lo adecuado sería sustituir el punto por una coma. Así evitamos esa oración extraña (Un hecho…en las huertas) que carece de verbo principal.

Otra solución, que me parece mejor, sería mantener el punto y modificar ligeramente la frase, añadiendo un verbo: …seis hijos menores de edad. El hecho fue antecedido de un batzarre… en las huertas.

 

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Comas que sobran, comas que faltan

Comas que sobran

El error más habitual en el uso de la coma consiste en colocarla entre el sujeto y el verbo. Seguramente influye en ello nuestra tendencia a hacer una pausa enfatizadora tras el sujeto en el acto de la lectura. Es una pausa que ayuda a quien escucha, pero que nunca debe reflejarse como una coma en la escritura.

En menor medida se encuentran casos de uso incorrecto de la coma entre el verbo y el complemento directo, entre el verbo y el complemento indirecto y entre el verbo y el atributo.

Veamos el texto siguiente:

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La primera coma marcada separa el verbo (sacar) del complemento directo (el arrendamiento de la vivienda y posada de Labayen). Las tres siguientes comas están incorrectamente colocadas entre el sujeto y el verbo (la fianza/es, las proposiciones/se ajustarán y el pliego/se halla).

El error es muy frecuente en aquellos casos en los que el sujeto es extenso, a veces con subordinada de relativo incluida (el pliego de condiciones que rige esta adjudicación/se halla…). Es lo mismo que sucede en los dos ejemplos siguientes:

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Comas que faltan

Es muy fácil encontrar casos en los que el error consiste en la ausencia de una coma donde debería figurar.

Los vocativos

Los vocativos deben ir entre comas, si se encuentran en el interior de una frase, o seguidos de una coma si la encabezan.

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En el ejemplo falta la coma entre entiéndanlo y señores. El autor conoce la regla sobre los vocativos y coloca la segunda coma, pero, traicionado por el hecho de que no hacemos una pausa al leer o al hablar, olvida la primera.

 

Las comas en los incisos

Para delimitar los incisos, disponemos de las comas y de los paréntesis. Conviene reservar los paréntesis para aquellos incisos que contienen una información menos relevante, así que utilizaremos comas en la mayor parte de los casos.

Un error frecuente es olvidar una de estas comas, sobre todo la primera, como acabamos de ver en el ejemplo del vocativo. Da la impresión de que quienes escriben tienen conciencia clara de que es un inciso cuando lo acaban, y por eso colocan la coma posterior, pero no se dan cuenta de que falta la inicial. Es lo que ocurre en los textos siguientes:

43-75-coma-inciso-2-_21f

 

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En el segundo caso, más que de un inciso en sentido estricto, estamos ante un caso de subordinada condicional que se antepone a la oración principal. Nótese que, si esa subordinada figurara a continuación de la principal, no debería haber coma o, al menos, no sería obligatoria: La decisión sería recurrida de acordarse por parte del Juzgado de Instrucción número 5 el sobreseimiento del caso.

 

Las comas que delimitan conectores

Hay toda una serie de conectores discursivos que van separados por una coma si figuran al comienzo de la oración o por dos comas si aparecen en el interior de la frase. Me refiero a los siguientes, entre otros: es decir, o sea, por ejemplo, nos obstante, sin embargo, por el contrario, por lo tanto, en consecuencia, por ello, en conclusión, en cambio, en primer lugar

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Así pues, lo correcto en el ejemplo anterior sería: …de la red asistencial convencional, es decir, la que se presta en los centros de salud…

Coma tras los complementos circunstanciales y las subordinadas adverbiales colocados al comienzo de la oración

Es frecuente ver enunciada la regla según la cual sería obligatorio colocar una coma tras los complementos circunstanciales que preceden al verbo. Pero lo cierto es que la regla no existe y que esa coma es, en muchos casos, opcional. Se recomienda la coma cuando el complemento es extenso y cuando nos interesa destacar determinada información. En cambio, se recomienda no poner coma cuando el complemento es corto (En nuestra casa todo el mundo es bien recibido).

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El complemento En una de las intervenciones por un rebrote en el término de Artajona es muy largo, así que está indicado el uso de la coma. Pero no se recomienda poner coma en el segundo párrafo, después de Durante toda la noche.

Sin embargo, es obligatoria la coma cuando el complemento –con frecuencia un adverbio- afecta a toda la oración y no solo al verbo (Honradamente, debo decirte que no estoy de acuerdo). Y lo mismo ocurre con los complementos encabezados por expresiones como en relación con, en cuanto a, en lo que se refiere a…:

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En ambos casos la coma es necesaria: En lo referente a la Orden de Vedas, por parte de los distintos miembros…; y En cuando al año de gobierno, la parlamentaria Marisa de Simón

Para terminar, es necesario el uso de la coma tras las oraciones subordinadas causales, finales, condicionales y concesivas colocadas delante de la principal. En el ejemplo siguiente, debe colocarse una coma tras la subordinada final, entre pacientes y trabajan.

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Sin embargo, si cambiáramos el orden, la coma no estaría indicada: Trabajan en su seguimiento de forma reactiva y proactiva para evitar lagunas de atención a estos pacientes.

Para más información sobre el uso de la coma, véase REAL ACADEMIA ESPAÑOLA: Ortografía de la lengua española, Espasa Libros, S.L.U., Madrid, 2010, págs. 302-349.