Algunas locuciones adverbiales muy discutibles

Decíamos en la entrada anterior  que en la lengua existen mecanismos vivos de creación de palabras, sobre todo de sustantivos, adjetivos y verbos. Y también que hay paradigmas cerrados, como es el caso de los pronombres o las preposiciones.

Los adverbios están en una posición intermedia. No son una categoría cerrada pero tampoco se pueden crear de forma caprichosa. Sabemos que puede existir un adverbio de modo asociado a cada adjetivo calificativo, por medio del sufijo mente añadido a la base femenina. ¿Es este el único mecanismo en vigor?

Veamos en los siguientes textos algunos casos de creación innecesaria y caprichosa de adverbios:

La forma adecuada, en estos casos, habría sido transversalmente, globalmente y ecológicamente. La misma información también podría expresarse por medio de un complemento circunstancial, con los sustantivos modo o forma: de forma transversal, de modo global o de forma ecológica. Así de fácil.

No obstante, la fórmula “preposición más adjetivo calificativo” ha dado lugar a bastantes locuciones adverbiales que han quedado acuñadas en la lengua:

En + adjetivo: en blanco, en claro, en concreto, en general, en particular, en negro, en sucio, en limpio, en suspenso, en picado…

De + adjetivo: de corrido, de repente, de inmediato, de incógnito, de vacío…

Por + adjetivo: por cierto, por descontado, por completo, por escrito, por último…

A+ la + adjetivo numeral ordinal o adjetivo calificativo gentilicio: a la primera, a la tercera, a la francesa, a la soriana…

A+ lo + adjetivo: a lo loco, a lo bruto, a lo tonto…

Ahora bien, que estas fórmulas estén acuñadas no significa que todas ellas sirvan como procedimientos abiertos de creación de locuciones adverbiales. Cierto que podemos decir a la inglesa, a la finlandesa, a la riojana o a la malagueña. Pero no es posible decir *en generoso, en lugar de generosamente; *de amistoso, en lugar de amistosamente; *por oral, en lugar de oralmente, ni a lo suave, en lugar de suavemente.

Es difícil, casi imposible, afirmar con seguridad cuándo una expresión está acuñada definitivamente, reconocida como legítima por la comunidad de los hablantes. Pero, volviendo al principio, no me cabe duda de que las tres locuciones de los textos citados más arriba no son recomendables. No hay necesidad de ponerse creativos cuando contamos con recursos lingüísticos suficientes.

¿Delante mío? DELANTE DE MÍ

Hace unos días asistí a una discusión lingüística entre dos de mis amigos, ambos personas cultas. Uno de ellos decía que la expresión “delante mío” es correcta y el otro sostenía que lo correcto es “delante mía”. Tuve que ejercer de árbitro y decirles que ninguno de los dos tenía razón: ambas formas son incorrectas. Lo correcto es “delante de mí”.

Ya tenía intención de escribir sobre este asunto y la discusión me animó a ponerme a la tarea. Además de este episodio con mis amigos, vengo comprobando que a bastantes personas cultas no les llaman la atención expresiones como las siguientes (escribo en rojo las que la Academia considera incorrectas o no recomendables):

*Había varias personas detrás  mío
*Había cinco espectadores enfrente nuestro
*Colócate cerca suyo
*Es muy pesado: está siempre encima nuestro
*Prefiero estar debajo suyo

También suelen dar por buenas las formas femeninas del posesivo (“nuestra”,  “suya”, “mía”…)

Sin embargo, todas ellas son consideradas incorrectas o no recomendables por la RAE. Todas las estructuras mencionadas responden al mismo esquema:

Adverbio de lugar + adjetivo posesivo tónico

Y se trata de una anomalía no contemplada en la sintaxis castellana: nunca un adverbio va acompañado por un determinante (si eso ocurre es que el adverbio está sustantivado: “Nuestro no fue muy claro”).

La solución es muy sencilla, tal como apunta el DPD con respecto a “detrás”: Por su condición de adverbio, no se considera correcto su uso con posesivos: detrás mío, detrás suyo, etc. (debe decirse detrás de mí, detrás de él, etc.).

Es muy probable que las dudas se refuercen por el hecho que varias expresiones similares a las anteriores son correctas. Así, podemos decir:

-Alrededor nuestro, alrededor de nosotros a nuestro alrededor
-En contra nuestra, en nuestra contra o  en contra de nosotros
-Al lado nuestro, a nuestro lado o  al lado de nosotros
-En favor nuestro, en nuestro favor en favor de nosotros

¿Se trata de un capricho? Es fácil verlo así; de hecho, encontramos muchos “caprichos” en la lengua, que no tienen una explicación racional. Hemos convenido en que sea así y ya está. En este caso, la justificación de la RAE es sencilla: las cuatro palabras nucleares –“favor”, “lado”, “contra” y “alrededor”- conservan su condición de sustantivos y, por lo tanto, pueden ir acompañadas de adjetivos posesivos.

El argumento es impecable; pero lo cierto es que estamos ante uno de tantos casos dudosos de la lengua, como demuestran los muchos usos “incorrectos” documentados en obras de autores prestigiosos españoles e hispanoamericanos.

En caso de duda, es fácil resolverla con la prueba de la anteposición. Si la palabra admite que coloquemos el posesivo átono delante (“A mi alrededor”), también será correcta la utilización del posesivo tónico pospuesto (“Alrededor mío“). En cambio: “Delante de mí”, pero no “En mi delante ni “Delante mío“.

En mi opinión, lo mejor es atenerse al dictamen de la RAE:

La opción B (“adverbio + posesivo tónico masculino: ‘delante suyo’) es propia de la lengua coloquial y percibida todavía hoy como construcción no recomendable por la mayoría de los hablantes cultos de muchos países”. (RAE, Nueva Gramática de la lengua española, pág. 1360, Edit. Espasa, Madrid, 2010, 2ª tirada corregida).

Llama la atención la actitud más descriptiva que dogmática de la RAE. ¿Qué dirá en la edición de 2050?

Para más información, pueden consultarse las siguientes obras:

-PAREDES GARCÍA, Florentino, ÁLVARO GARCÍA, Salvador y PAREDES ZURDO, Luna: Las 500 dudas más frecuentes del español, Edit. Espasa-Instituto Cervantes, Madrid, 2013.

-PAREDES GARCÍA, Florentino, ÁLVARO GARCÍA, Salvador, NUÑEZ BAYO, Zaida y PAREDES ZURDO, Luna: El libro del español correcto. Claves para hablar y escribir bien en español, Edit. Espasa-Instituto Cervantes, Madrid, 2012.